Este viernes participé en el primer certamen Itelligenia CodeJam que se celebró en mi facultad con motivo de “la fiesta de la escuela”. El concurso consistía en resolver varios problemas relacionados con la programación que iban desde programar una solución a cuestiones concretas, hasta proponer la mejor solución algorítmica a un problema; y todo esto con mezcla de matemáticas y comprensión de textos en inglés.
Aunque pueda sorprender a algunos, el certamen fue bastante entretenido. Se propusieron un total de 11 problemas alguno de ellos con un planteamiento muy curioso como por ejemplo, uno de magos, enanos y sombreros. El objetivo era resolver de la forma más ingeniosa y con más elegante el mayor número de problemas en dos horas. Además, el primer premio era una Nintendo Wii ¡lo cual motiva a cualquiera!.
Durante las dos horas solo se escucharon teclas y la tensión se palpaba en el ambiente. Era obvio que no había tiempo suficiente para resolver los once problemas así que había que apostar por lo seguro. Yo envié la solución a 6 de los 11 problemas, lo que ya pintaba bien, puesto que la media fue de 3 problemas. Naturalmente, no estaba seguro de que todas mis respuestas fueran correctas, pero salí con una sensación bastante positiva, aunque consciente de que participaban muy buenos “elementos”.
Finalmente, en la entrega de premios, una pequeña decepción al no escuchar mi nombre; sin embargo al llegar a casa me encontré con una grata sorpresa. Revisé mi correo y encontré que se habían publicado los resultados del certamen. Fue bastante grato ver que había quedado en cuarto lugar, ¡a tan solo 2 décimas del tercer puesto! y a 4 décimas del segundo. Tal vez, el próximo año…
Dato pero qué diantres: Según comentó la organización, varios de los problemas se extrajeron de los problemas que usa Google en sus entrevistas de personal, así que ya llevamos algo ganado…
Bueno, tal vez no sea el peor, pero seguro que está cerca. Hace unos días me llamó la atención un anuncio que comenzaba con un duelo de espadachines. La estética de las imágenes estaba bien cuidada y el ritmo pegadizo de “La Cabalgata de las Valkirias” atraería a cualquiera. Sin embargo el final fue sumamente decepcionante.
Los publicistas de Citroën se han sacado de la manga el eslogan “Carácter alemán, espíritu francés” para anunciar su nuevo C5. Y digo yo: -”¡¿Qué diantres es esto?!” . Cuatro palabras con cuatro tildes y no dicen nada. Se supone que un eslogan de un producto debe intentar que la necesidad del consumidor se traduzca en la compra de un artículo concreto; o por lo menos debe dar una imagen de marca que nos atraiga, que nos muestre lo que deseamos ser. Hace veinte años tal vez este eslogan podría haber servido pero hoy es un eslogan sin sentido.
Hace unos días me llamó la atención un concurso que dentro de poco emitirá Cuatro y que presenta con slogans como “¿Te atreves con unas oposiciones a millonario?”. El programa parece uno de tantos programas de preguntas y respuestas pero lo curioso del mismo es que antes de que empiece el programa te proporcionan 40.000 preguntas, de entre las cuales saldrán las cuestiones que se plantearán en el concurso. Lo curioso del caso es que entré en la web del Cuatro para ver algunas de esas preguntas, descargué el primer pdf y leí unas cuantas; no parecían demasiado complicadas. Avancé un número aleatorio de páginas con “PageDown” y al leer una de las cientos de preguntas me encontré:
“¿El pueblo de La Carolina está en la provincia de Granada?” (o.O )!!! Esa si que no la fallo.
Para el que no se lo crea adjunto el archivo que también podéis descargar desde la web de Cuatro.
Hace unos días se dio a conocer que el famoso científico J. Craig Venter había conseguido fabricar de forma artificial el genoma completo de un organismo vivo, lo que supone un paso más hacia la creación de vida artificial. Este científico, que es el mismo que comenzó a descifrar el genoma humano y al que se relaciona con temas de clonación y demás, ha sido mil veces criticado por por su aparente falta de escrúpulos. Y es que todo el mundo teme que este tipo de descubrimientos, además de para curar enfermedades, puedan usarse para la creación de armas biológicas “a la carta” y demás aberraciones.
Si todo lo que somos está escrito en nuestros genes, imaginaros la posibilidad de construir un organismo que solo mate a los humanos con ciertas características genéticas (altos, bajos, rubios o etnias completas). Sin embargo este mismo descubrimiento podría usarse para diseñar microorganismos que ataquen a virus o bacterias concretas, además de muchísimas otras aplicaciones.
En un telediario, al referirse a esta noticia, reprodujeron las palabras de nuestro nuevo ministro de sanidad Bernat Soria, referidas al tema de la clonación, pero a seguro extensibles a todo este tipo de descubrimientos.
“P-. Hay voces que se oponen a la clonación terapéutica porque temen que abra la puerta a la clonación reproductiva.
R-. Es la teoría ética de la slippery slope, la pendiente resbaladiza. Pero un bisturí no es bueno ni malo: en manos de un asesino quita vidas, y en manos de un buen cirujano las salva. No prohibamos los bisturís. Sería una insensatez.”
Lo que me recordó a la opinión de hace bastante tiempo de un afiliado a la asociación nacional del rifle americana.
“Lo siento por esta gente, pero no son las armas o los fabricantes de armas. Son los criminales. Los coches matan y no están intentando prohibir los coches. Los cuchillos matan y tampoco están tratando de prohibirlos.”
Pues eso, que hoy LEGO cumple 50 años. Y navegando un poco por su web podemos ver que las cosas han cambiado bastante en todo este tiempo.
Ajedrez de LEGO. El tablero está construido con piezas y se puede ver que algunas figuras, como las torres también están construidas a partir de otras piezas.
Bob Esponja. Atención a los detalles como las pestañas y que incluye a “planton” y su laboratorio.
Un destructor imperial! Aprovechad porque este está rebajado, ahora solo cuesta 300€.
El pasado día 8 me levanté con más sueño que nunca para acudir a mi primer día de clase después de las vacaciones de Navidad. Al llegar no podía creer lo que veían mis ojos.
Lástima que luego se me ocurrió dar una vuelta por las demás clases y encontré a varios compañeros en el aula 1.5. Y es que había un cartel en la puerta de este aula indicando que las clases del aula 1.2 se trasladaban allí. Que digo yo: “¿No habría sido mejor colocar este cartel en el aula cerrada?”. Cosas de los funcionarios… (-_-”)